Es fundamental hacer un gran esfuerzo para ayudar a Africa y la educación es una de las claves.
De los 300 millones de niños que sufren de hambre crónica en el mundo, una tercera parte no asiste a la escuela. Con el estomago vacío los niños se distraen con facilidad y no pueden concentrarse en atender en clase. Un programa de nutrición escolar es indispensable en África.
Estoy haciendo una campaña personal para conseguir 500 euros para esta causa.